

Alonso Olive Oil: La Familia Española que Conquistó los Campos de Chile
Hay historias que empiezan con nostalgia. La de Alonso Olive Oil comienza con las visitas que don Abel Alonso hacía cada año a su pueblo natal, cerca de Bilbao, y con la decisión de traer un pedazo de esa tradición mediterránea a su familia en Chile. En 2006, junto a sus hijos, decidieron que el sueño del olivar propio ya no podía esperar más.
Tres años después, en 2009, plantaron los primeros olivos en Fundo Cerro Colorado, comuna de La Estrella, en la Región de O'Higgins. Lo que comenzó como un proyecto familiar hoy es una de las operaciones olivícolas más modernas de Sudamérica: más de 400 hectáreas plantadas con 7 variedades de olivos — Arbequina, Arbosana, Koroneiki, Frantoio, Leccino, Picual y Coratina — produciendo aceites que compiten y ganan contra los mejores del mundo.
Lo que hace diferente a Alonso
Mientras que la mayoría de los productores del mundo tardan horas — a veces días — en llevar la aceituna del árbol a la almazara, en Alonso el proceso completo desde la cosecha hasta la molienda se completa en menos de 90 minutos. Esa velocidad no es un capricho: es la diferencia entre un aceite bueno y uno excepcional. Cada minuto cuenta, porque la aceituna comienza a oxidarse desde el momento en que se separa del árbol.
El resultado habla por sí solo: más del 90% de su producción califica como Extra Virgen, un estándar que muy pocos productores en el mundo pueden igualar de forma consistente. La planta de procesamiento de Agrícola Pobeña es una de las más avanzadas de Sudamérica, y su compromiso con la calidad les ha valido certificaciones de Buenas Prácticas de Agricultura y el sello AOS (Aceite de Oliva Sustentable) de ChileOliva.
Premios que confirman la excelencia
Alonso no es un aceite que necesite presentación en los círculos internacionales. Ha sido reconocido en los concursos más exigentes del planeta: Los Ángeles International Extra Virgin Olive Oil Competition en Estados Unidos, Sol D'Oro Hemisferio Sur en Chile, L'Orciolo D'Oro en Italia, Oro Chile y Olivinus en Argentina. La prestigiosa guía italiana FLOS OLEI, que evalúa más de 1.000 aceites de todo el mundo cada año, los ha destacado con puntuaciones superiores a 90 puntos en múltiples ediciones consecutivas.
Cuando ProChile celebró el posicionamiento de Chile como octavo exportador mundial de aceite de oliva, Alonso fue uno de los nombres que lideraron ese reconocimiento.
El terroir de La Estrella, O'Higgins
La Región de O'Higgins ofrece condiciones que cualquier olivicultor del Mediterráneo envidiaría: suelos fértiles, alta exposición solar y una amplitud térmica notable entre el día y la noche. Pero Chile tiene una ventaja adicional que pocos países pueden reclamar — es una isla fitosanitaria natural, libre de la temida Mosca del Olivo, la plaga más destructiva de la olivicultura mundial. Los olivos de Alonso crecen sanos sin necesidad de pesticidas agresivos, y eso se nota en la pureza del aceite final.
